Del auditorio universal a las falsas simetrías: un análisis perelmaniano del discurso de Lula en la ONU
- gleniosabbad
- 24 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Por Glênio S Guedes ( abogado de Brasil )
Resumen
Este artículo examina el discurso del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2025, a la luz de la Nueva Retórica de Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-Tyteca. Se destacan las tensiones entre la evocación de valores universales y la sumisión a auditorios particulares, así como el recurso a falacias como la falsa simetría, la manipulación de las definiciones y la generalización apresurada. Se concluye que, al preferir la selectividad ideológica a la universalidad de los principios, Brasil perdió la oportunidad de afirmarse como mediador equitativo en el escenario internacional.
Palabras clave: Retórica; Perelman; falacias; Lula; ONU; auditorio universal.
1. El escenario y la palabra
La Asamblea General de la ONU no es tanto un parlamento como un teatro de voces. Allí los presidentes no hablan solo para sus pueblos, sino para la posteridad. Lula, al subir a la tribuna, quiso vestirse de portavoz de ese Sur Global que busca un lugar en la historia. Y por un instante pareció erigirse en estadista: denunció las sanciones unilaterales, evocó la soberanía de los pueblos, recordó que ningún comercio debe convertirse en arma de chantaje.
Pero pronto la firmeza inicial se disipó como humo en el viento. Cuando habló de la guerra en Ucrania, evitó nombrar al agresor. Su discurso pareció insinuar que la responsabilidad estaba repartida, como si la víctima y el invasor compartieran el mismo destino. Esa es la falacia de la falsa simetría: tratar desiguales como si fueran iguales, disfrazando la injusticia bajo un barniz de neutralidad.
2. Entre el auditorio particular y el universal
Perelman nos enseñó que todo discurso se dirige a un auditorio construido por el orador. Existe el auditorio particular, compuesto por los ya convencidos, y el auditorio universal, que representa la razón compartida de la humanidad.
Lula, al hablar de soberanía, pareció dirigirse al auditorio universal, pues ¿quién negaría que cada pueblo debe decidir su propio destino? Pero al callar frente a Rusia y minimizar al Hamas, se volvió hacia un auditorio parcial, ideológicamente afín. En vez de tender puentes, levantó muros.
Convencer, diría Perelman, no es repetir consignas a quienes ya aplauden, sino invitar al disenso a convertirse en acuerdo.
3. El peso de las falacias
La lógica informal nos permite identificar otras debilidades. Al calificar las acciones de Israel como “genocidio”, sin otorgar el mismo relieve a los crímenes del Hamas, incurrió en la manipulación de definiciones. Como recuerda Ricardo García Damborenea, “quien controla las palabras gobierna el debate”.
La mera evocación de la desigualdad, del hambre o del clima, en forma de slogans, constituye una generalización apresurada: nombrar los problemas como si bastara para erigirse en su campeón. La retórica, en ese punto, se volvió epidíctica: apta para condenar o exaltar, pero no para proponer caminos.
4. Ethos y credibilidad
El ethos del orador —su credibilidad— es parte esencial de la persuasión. Lula osciló entre el estadista que defiende la soberanía y el militante que repite viejos clichés ideológicos. Esa ambigüedad debilita su figura de mediador.
No se trata de negar la legitimidad de criticar a las potencias occidentales, pero si la denuncia es selectiva, pierde su fuerza moral. Quien aspira a hablar en nombre de la humanidad no puede guardar silencio ante ciertos crímenes y al mismo tiempo amplificar otros.
5. Conclusión
A la luz de la Nueva Retórica, el discurso de Lula encarna el dilema de la política contemporánea: invocar valores universales, pero hablar solo a auditorios particulares; proclamar causas nobles, pero incurrir en falacias.
Brasil perdió una oportunidad preciosa: la de presentarse como mediador confiable y equitativo. La tribuna de la ONU pudo haber sido escenario para la construcción de consensos, pero se redujo a un eco de identidades ideológicas.
Perelman diría que la palabra perdió su condición de puente y se convirtió en trinchera. Y la historia, que siempre cobra coherencia, recordará menos los aplausos inmediatos y más la oportunidad perdida de hablar en nombre de todos.
Referencias
PERELMAN, Chaïm; OLBRECHTS-TYTECA, Lucie. Tratado da argumentação : a nova retórica. São Paulo: Martins Fontes, 1996.
GARCÍA DAMBORANEA, Ricardo. Uso de razón: el arte de razonar, persuadir, refutar. Madrid: [s.n.], 2000.


Comentarios