Gramática Trump, ONU cadáver, Derecho Zombi… ¿nos volvimos amebas?
- gleniosabbad
- 25 sept 2025
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Entre la posverdad y el colapso planetario: una reflexión sobre el lenguaje, la política y el derecho internacional
Por Glênio S Guedes ( abogado de Brasil )
Resumen
Este texto parte de la concepción de gramática que proponen Delphine Denis y Anne Sancier-Château en su Grammaire du français: no como un manual de reglas, sino como un puente invisible entre palabras, pensamiento y mundo. Desde allí se observa la crisis actual del discurso político y de las instituciones que deberían ser guardianas de la verdad.
Analizamos el reciente discurso de Donald Trump en la Asamblea General de la ONU, marcado por el desparpajo de la mentira y por su divorcio absoluto de la realidad. Examinamos la pasividad de las Naciones Unidas, reducidas a un silencio que las convierte en un cadáver institucional, y la languidez del Derecho Internacional, transformado en un zombi que deambula sin fuerza normativa. Al final, sugerimos que, si no restauramos los vínculos entre lenguaje y realidad, corremos el riesgo de regresar a un estadio amebiano: sobrevivir sin razón, sin memoria, sin humanidad.
Palabras clave: gramática; posverdad; Donald Trump; ONU; Derecho Internacional Público; refundación.
1. La gramática como premisa del pensamiento
En el pequeño y luminoso libro de Denis y Sancier-Château se nos recuerda que la gramática es más que técnica: es la urdimbre secreta donde las palabras se enlazan con las ideas y las ideas con el mundo. Allí reside nuestra primera premisa: sin gramática no hay pensamiento que perdure ni realidad que se exprese; sin gramática, la civilización se vuelve humo.
2. La “gramática Trump”: un divorcio con la realidad
En la Asamblea de las Naciones Unidas, Donald Trump habló con la desmesura de quien confunde su voz con el destino del planeta. Sus palabras, lejos de ser exageraciones inocuas, fueron un manifiesto de ruptura con la realidad.
Desde 2016, su estilo ha convertido la mentira en capital político, inaugurando una era que llamamos de la posverdad: un tiempo en que el error no se esconde, sino que se ostenta; en que la falsedad no es vergüenza, sino combustible de poder. La “gramática Trump” no media, destruye; no enlaza pensamiento y mundo, los desgarra para levantar simulacros.
El proyecto de erosión constitucional
Juristas de distintas corrientes —Erwin Chemerinsky, Adrian Vermeule, Michael McConnell, entre otros— han visto en sus actos no simples deslices, sino un patrón de erosión constitucional: desprecio a las libertades civiles, a la separación de poderes, a los controles del Estado de derecho. Lo que se perfila no es la república de ciudadanos, sino la sombra de una monarquía electiva.
La “gramática Trump” va más allá del insulto y la mentira: es un asalto a la médula de la democracia.
3. La ONU cadáver: la institución que no reacciona
Que un líder desvaríe puede ser grave; que las Naciones Unidas guarden silencio frente a ese desvarío es trágico. En su octogésimo aniversario, la ONU pareció un templo vacío: conserva los rituales, los discursos, las resoluciones, pero ya no inspira respeto ni ejerce autoridad.
La pasividad frente a la barbarie verbal no es neutralidad: es complicidad. Y así la ONU se revela como un cadáver diplomático que asiste a su propia descomposición.
4. El Derecho Internacional: un zombi en la escena
Si la gramática Trump es ruptura, y la ONU es cadáver, el Derecho Internacional Público es hoy un zombi. Deambula con sus códigos y resoluciones, pero ha perdido la fuerza para ordenar el mundo.
El constitucionalista Luca Mezzetti lo ha dicho con crudeza: ni la ONU ni la OMC han podido frenar las agresiones de los Estados en los últimos años. Cuanto menos creen los países en esas instituciones, más se refugian en soluciones unilaterales. Y así el derecho que debía ser escudo se convierte en sombra.
La única salida es la refundación de esos organismos: darles herramientas reales, reimaginar sus procedimientos, devolverles la autoridad moral que la historia les arrebató.
5. El telón de fondo: los límites planetarios
Mientras la política fabrica mundos de palabras huecas, la ciencia recuerda la dureza del suelo. El último informe sobre los límites planetarios afirma que siete de los nueve sistemas vitales ya han sido sobrepasados, y que por primera vez la acidificación de los océanos nos lanza su alarma roja.
La contradicción es brutal: mientras los líderes se refugian en ficciones, la Tierra nos recuerda que no hay ficción posible fuera de sus leyes. Romper el pacto entre discurso y realidad no es sólo un juego retórico: es abrir las puertas del colapso.
Conclusión: entre palabras y amebas
La gramática, como lo enseñan Denis y Sancier-Château, es ese espacio secreto donde el lenguaje se hace pensamiento y el pensamiento se hace mundo. Cuando un presidente la pervierte, cuando una institución la traiciona, cuando el derecho la olvida, lo que queda es un vacío que huele a descomposición.
Trump con su gramática rota, la ONU como cadáver, el Derecho Internacional como zombi: metáforas sombrías que anuncian un tiempo en el que la humanidad corre el riesgo de reducirse a lo elemental.
Si no restauramos los lazos invisibles entre palabra y realidad, si no refundamos el multilateralismo, seremos apenas amibas comunicativas: organismos que reaccionan por instinto, sin memoria, sin razón, sin historia.


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