top of page
03 - Logo Brasilombia - BG Azul.png
  • Instagram Brasilombia
  • LinkedIn Brasilombia

La Humildad Epistémica: Una Virtud Necesaria para los Abogados

  • Foto del escritor: gleniosabbad
    gleniosabbad
  • 19 oct 2025
  • 3 Min. de lectura

Por Glênio S. Guedes, abogado (Brasil)


“No sé responder sobre la utilidad de la cultura, pero sí sé que la ignorancia sirve a quien desea apatía.”
Leandro Karnal, “No sé responder sobre la utilidad de la cultura…”, O Estado de S. Paulo, 19 oct. 2025
“Sabemos decir: Cicerón dice así, estos son los hábitos de Platón; son las propias palabras de Aristóteles. Pero nosotros mismos, ¿qué decimos? ¿Qué pensamos? ¿Qué hacemos?”
Montaigne, Ensayos, Libro I, cap. 25

En el Derecho, persiste una vieja tentación: confundir la erudición con la sabiduría. Acumular citas, dominar fórmulas o recitar autoridades suele presentarse como signo de competencia. Sin embargo, el educador canadiense Normand Baillargeon, en Liliane est au lycée — Est-il indispensable d’être cultivé? (¿De qué sirve ser culto?, edición brasileña de Apicuri, 2015), nos recuerda que la verdadera cultura —y, por tanto, la auténtica formación jurídica— exige algo más: la humildad epistémica, es decir, el reconocimiento de que todo conocimiento humano es limitado, provisional y revisable.

La frase de Leandro Karnal, que abre este texto, ilumina con nitidez la misma idea: “La ignorancia sirve a quien desea apatía.” Es la forma ética de advertir que sin cultura no hay libertad interior. Tanto en la política como en el Derecho, la falta de pensamiento crítico produce sumisión, mientras que el saber cultivado genera ciudadanía. Si la cultura libera, la humildad epistémica enseña a usar esa libertad con prudencia.


1. Saber dudar para comprender mejor


La humildad epistémica implica aceptar que nadie posee la totalidad. El abogado que enfrenta un caso complejo, el juez que interpreta una norma ambigua o el investigador que reabre un debate deben reconocer que el sentido del Derecho se construye en diálogo y no en imposición.

En una época donde el discurso público se ha vuelto ruidoso y polarizado, esta actitud crítica protege al jurista del dogmatismo. Baillargeon recuerda que “la cultura no es adorno, sino una forma de libertad”. En el ejercicio jurídico, esa libertad se traduce en la capacidad de escuchar al otro, reconsiderar los argumentos y fundamentar las decisiones con apertura y rigor.


2. Contra la “cretinización jurídica”


Baillargeon denuncia la “cretinización de las masas” producida por la lógica mediática. Karnal, desde otra orilla, advierte que “la ignorancia sirve muy bien a quienes desean personas apáticas y sumisas al púlpito o al palco político”. Ambas observaciones convergen en una crítica que también alcanza al mundo jurídico: la repetición acrítica.

Las peticiones automatizadas, las sentencias copiadas de modelos y la dependencia ciega de sistemas informáticos amenazan con convertir el Derecho en un ritual sin pensamiento. La humildad epistémica actúa aquí como defensa intelectual y moral: recuerda que las normas no son dogmas, sino instrumentos para buscar justicia. El profesional que reconoce sus límites aprende; quien se cree infalible, se estanca.


3. Inteligencia Artificial: el nuevo desafío del saber


La irrupción de la Inteligencia Artificial eleva el problema a otra escala. Herramientas que prometen resumir fallos o redactar demandas en segundos pueden reforzar la ilusión de que razonar es innecesario. Pero, como advertía Montaigne, corremos el riesgo de “llenar la memoria y vaciar la conciencia”.

La IA reproduce patrones, incluso sesgos de género, clase o raza. Cuando un algoritmo de selección laboral penaliza a las mujeres, o un sistema de reconocimiento facial falla con los rostros negros, se confirma lo que Baillargeon y Karnal denuncian: los prejuicios pueden automatizarse. Por eso, la humildad epistémica se vuelve deber ético y jurídico: examinar las fuentes, cuestionar los datos y mantener viva la reflexión humana en medio de la automatización.


4. Un gesto de ciudadanía jurídica


La humildad epistémica es una forma moderna de prudencia, aquella virtud que el Derecho Romano consideraba madre de todas las virtudes. Evita que la vanidad técnica destruya la escucha, que la erudición suplante la empatía y que el formalismo sustituya la justicia.

Ser culto, recuerda Baillargeon, no es citar a Aristóteles, sino comprender el mundo con él. Para el abogado, es entender al cliente y al contexto, no solo la letra de la ley. Para el juez, es dudar antes de sentenciar. Para el estudiante, es preguntar antes de repetir.

En tiempos de opiniones instantáneas y algoritmos que simulan omnisciencia, la humildad epistémica es más que una virtud intelectual: es un acto de resistencia democrática. Devuelve al Derecho su función más humana: comprender antes de juzgar.


Referencias bibliográficas


BAILLARGEON, Normand. Liliane est au lycée — Est-il indispensable d’être cultivé? Traducción de Alexandre Barbosa de Souza. 1.ª ed. Río de Janeiro: Apicuri, 2015.

KARNAL, Leandro. “No sé responder sobre la utilidad de la cultura, pero sí sé que la ignorancia sirve a quien desea apatía.” O Estado de S. Paulo, São Paulo, 19 oct. 2025. Columna semanal.

MONTAIGNE, Michel de. Ensayos. Trad. Sérgio Milliet. São Paulo: Martins Fontes, 2000.

DEWEY, John. The Public and Its Problems. New York: Holt, 1927.


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
La IA y el Derecho: ¿Discernimiento o Herramienta?

En homenaje a la valerosa magistratura de Colombia “Alguém decidiu, em algum momento, que uma dada opinião era relevante para o algoritmo. Claro. Robô não pensa. O que parece difícil de explicar é uma

 
 
 

Comentarios


bottom of page