(VERSIÓN ABREVIADA) Cuando Diógenes, mi parresiasta preferido, decidió darse una vuelta por Tibasosa acompañado de Juan Gossaín, mi cronista predilecto
- gleniosabbad
- hace 6 días
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Un paseo entre burros extraordinariamente sensatos, papayuelas discretas y algunos bípedos bastante más difíciles de clasificar.
«El lector hará bien en no confiar demasiado en este narrador. Tiene la mala costumbre de simpatizar con filósofos que insultaban reyes y con periodistas que hacían preguntas incómodas.»
A la gente de Boyacá, que sin proponérselo me enseñó a querer Colombia.
Por Glênio S Guedes (abogado de Brasil)
Confieso una parcialidad de la que nunca he querido curarme: siempre he admirado a quienes incomodan más que a quienes tranquilizan. Quizá por eso imaginé un paseo imposible entre Diógenes de Sinope, mi parresiasta preferido, y Juan Gossaín, el cronista que mejor ha sabido escuchar a Colombia.
Elegí Tibasosa porque allí los burros reciben un homenaje anual que la humanidad, si fuera un poco menos vanidosa, terminaría organizándose a sí misma. Mientras en muchas ciudades abundan los certámenes para premiar hombres importantes, en este rincón boyacense se reserva un día para celebrar animales que jamás necesitaron un comité de ética.
Diógenes observó el desfile con una seriedad casi religiosa. Se acercó a uno de los burros, le acarició la frente y murmuró:
—Llevan siglos calumniándolos. Nunca conocí un burro que prometiera lo que no podía cumplir.
Gossaín sonrió. Sabía que el viejo griego rara vez hablaba únicamente de aquello que tenía delante de los ojos.
La conversación continuó entre dulces de papayuela. Una señora explicó que aquella fruta solo revelaba su mejor sabor después de mucho tiempo, azúcar y paciencia. Diógenes levantó el dulce como quien examina un manuscrito antiguo.
No culpó al azúcar.
Sonrió, más bien, como quien acababa de descubrir que los hombres habían encontrado un uso todavía más ambicioso para lo dulce: aprendieron a endulzar las palabras.
Seguimos caminando hacia Guátika, la llamada cuna de las aguas. El arroyo descendía desde el páramo con la serenidad de quien nunca sintió la necesidad de demostrar que era transparente.
Diógenes permaneció largo rato observándolo.
Luego dijo:
—Todo comienza limpio: el agua, las palabras, la confianza... hasta las repúblicas. Lo difícil nunca ha sido nacer limpio. Lo difícil es llegar limpio al mar.
Más tarde entramos al bioparque.
Gossaín describía los animales.
Diógenes los leía.
El cóndor le recordó que la altura no necesita levantar la voz.
La llama, que la franqueza puede resultar incómoda, pero nunca hipócrita.
El jaguar, que incluso la fuerza conoce límites cuando obedece a la naturaleza.
Entonces comprendí algo inquietante.
El zoológico había cambiado de especie.
Los animales seguían detrás de las cercas.
Los hombres empezábamos a sentirnos observados.
Al regresar junto al agua, Gossaín formuló la única pregunta que llevaba guardando desde la plaza de Tibasosa.
—¿Entonces la corrupción nace aquí abajo?
Diógenes negó con suavidad.
—La corrupción nunca nace en los páramos. Nace mucho más abajo. Allí donde las palabras dejan de significar exactamente lo que significaban.
Después calló.
El agua continuó descendiendo.
Comprendí entonces que jamás organiza congresos sobre transparencia.
Simplemente...
...es transparente.
Nosotros solemos empezar a hablar mucho de honestidad justamente cuando comenzamos a echarla de menos.
Nos despedimos al caer la tarde.
Los burros regresaban a sus pesebreras ignorando que habían protagonizado la conversación más inteligente del día.
Los cóndores seguían describiendo círculos sobre Boyacá.
El agua continuaba su viaje hacia el valle sin discursos, manifiestos ni códigos de conducta.
Volví de Tibasosa con una frase dándome vueltas en la cabeza.
Los hombres tienen una virtud admirable: siempre consiguen ponerles a los animales los defectos que no soportan reconocer en sí mismos.
Desde entonces abandoné una vieja costumbre.
Procuro no volver a llamar burro a quien se comporta como un hombre.
Me parece una injusticia.
Con los burros.


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