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Río de Janeiro para colombianos

Foto del escritor: gleniosabbad
gleniosabbad
25 ago
3 min de lectura

Pequeño tratado sobre la peligrosa costumbre de confundir cercanía con conocimiento

«De los vecinos sabemos casi todo, salvo aquello que convendría saber».Máxima continental

Por Glênio S Guedes (abogado de Brasil)


Querido colombiano: si usted cree que conoce Río de Janeiro porque sabe dónde quedan el Cristo Redentor, Copacabana y el Pan de Azúcar, permítame darle una mala noticia. O una buena, según se mire: todavía le falta Río.

Se lo dice un brasileño que tiene, además, la deformación profesional de ser abogado. Frente a ciertos edificios me ocurre lo mismo que frente a ciertos expedientes: sospecho que lo importante rara vez está en la primera página.

Así que vaya al Cristo, por supuesto. Camine por Ipanema, suba al Pan de Azúcar y tómese la foto reglamentaria. Faltaba más. Pero no regrese a Colombia creyendo que ya vio la ciudad. El Río que quiero mostrarle comienza precisamente donde suele terminar el catálogo.

Venga conmigo al Centro.

Dos paneles turísticos que encontré allí sirven de pretexto. Uno destaca los Arcos da Lapa y el Theatro Municipal; el otro presenta la entonces llamada Casa França-Brasil y un mapa del Centro poblado de lugares que merecen una caminata. Porque no vengo a contarle qué ver en Río. Para eso sobran guías. Vengo a proponerle cómo mirarlo.

Camine y encontrará una América Latina familiar y extraña al mismo tiempo. Mientras Colombia y buena parte de la América española rompían con sus coronas y emprendían la aventura republicana, Río protagonizaba una extravagancia histórica: en 1808 recibió a la corte portuguesa. Después vendrían la Independencia, en 1822; el Imperio; y solamente en 1889, la República.

Tal vez sea deformación profesional, pero a un abogado aquello le fascina: el Derecho también deja huellas en las piedras.

La antigua Casa França-Brasil, hoy CASA BRASIL, nació como Praça do Comércio, inaugurada en 1820 y proyectada por Grandjean de Montigny por encargo de João VI. El Theatro Municipal nos lleva a otro Río; los Arcos da Lapa, al pasado colonial. En esta ciudad uno puede cambiar de siglo cruzando una calle.

Pero Lapa hay que escucharla. Samba, teatros, bares, conversación, bohemia y calle forman allí otra especie de museo, con una ventaja considerable: nadie obliga al visitante a guardar silencio. Río también conserva su memoria bailando.

Hay, además, un Río que se piensa puertas adentro. El Centro Cultural Banco do Brasil — CCBB Rio de Janeiro hace dialogar exposiciones con cine, teatro y música. El Museu Histórico Nacional interroga la formación del país; el Museu de Arte do Rio convierte la propia ciudad, sus memorias y contradicciones en materia de reflexión; y el Museu do Amanhã comete una extravagancia deliciosamente carioca: preguntarse por el futuro frente a una bahía cargada de pasado.

Si después de todo eso todavía piensa que Río es solamente playa, tranquilo: el mar seguirá allí cuando salga del museo.

Entre también a la Livraria Leonardo da Vinci, escondida en un subsuelo de la Avenida Rio Branco. Es una de esas librerías donde todavía existen libreros: seres humanos capaces de recomendar un libro sin preguntarle primero al algoritmo. Para quienes padecemos la incorregible manía de leer, puede resultar peligrosa para la tarjeta de crédito.

Y como hasta la cultura abre el apetito, suba a Santa Teresa. En Aprazível puede descubrir otro Brasil desde la mesa y el paisaje. O conozca el Río gastronómico contemporáneo de Lasai Restaurante.

Son ejemplos, nada más. Podríamos escoger muchos otros. No pretendo cambiarle un catálogo por otro.

Quiero invitarlo a perder el catálogo.

De pronto, conocer una ciudad consiste menos en acumular lugares que en demorarse en ellos: entrar a una librería, sentarse a comer, escuchar una samba, mirar una fachada y preguntarse por qué está ahí.

Por eso, cuando venga de Colombia, no se conforme con visitar Río.

Léalo.

Y no se preocupe demasiado por el portugués. Va a entender casi todo.

Ese es precisamente el peligro.

 
 
 

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